Varios días después, todavía me dura el subidón después de estos días de Lateral. Como todas las personas que hemos tenido el placer de formar parte de alguna u otra manera, me siento afortunada por ello, y no puedo dejar de poner en valor la calidad humana y artística del evento. Gracias al equipo organizador, a la brigada y a todas las personas que lo han hecho posible.
Comparto algunas de las magníficas imágenes que realizó la fotógrafa Mar Martín del CICLO DE PERFORMANCE que tuve el honor de comisariar para esta edición de la Feria de Arte LATERAL en Granada.
El jueves comenzamos con la acción íntima y colaborativa «Caminar juntas Nº3″, de la artista Ana Matey, con la que tengo el enorme placer de trabajar desde hace más de 15 años. Una pieza que invitaba a recorrer, lenta y conscientemente, el espacio de la sala magna, a través del grupo que caminaba junto a ella, «juntas, muy juntas», sujetando sobre su rostro cortezas de árboles.
El viernes contamos con la acción de la artista Alba Soto, con quien también he tenido la suerte de colaborar en diferentes ocasiones. Ella nos transportó a su universo de la Mujer Polilla con la acción «Ser comida por un pájaro«, una pieza con una gran carga escénica que nos atrapó desde el principio y nos hizo bailar al final.
El sábado cerramos el ciclo con la acción del colectivo de artistas Verónica Ruth Frías y Niche Ramirez, que presentaron la acción «La subasta«, que contó, en esta ocasión, con la colaboración del artista Javier Seco en un estupendo papel de subastador. Una acción que puso de manifiesto el maravilloso público de Lateral, que se unió para pujar por estos «magníficos ejemplares» (en palabras de Javier), y que sólamente quería una foto con ellos, a grito de «¡foto y libertad!» (para los artistas).
